La Gran Victoria
Apuntó la hoja hacia arriba y dijo el Salmo sagrado de los que viajan y luchan por vencer:
Caigan mil a tu lado y diez mil a tu derecha, tú no serás alcanzado. Ningún mal te ocurrirá, ninguna plaga llegará a tu tienda, pues a sus Ángeles dará órdenes para tu servicio, para que te guarden en todos tus Caminos.
Entonces me arrodillé y él tocó con el acero mis hombros mientras decía:
Pisarás al león y al áspid. Calzarás en los pies el leoncito y el dragón.
Diario de un Mago, Paulo Coelho